Las ‘colgonas’ se camuflan

Esta entrada no es una entrada en la línea en que solemos escribir en nuestro blog, no estaba prevista pero los acontecimientos de esta semana en el sector han precipitado escribir sobre ello.

Las ‘colgonas’ (mochilas no ergonómicas de ‘grandes’ marcas que encuentras en la mayor parte de establecimientos no especializados en porteo) se ‘camuflan’. Sí. Las marcas quieren quitarse el ‘san Benito’ de ‘colgona’ y han encontrado una forma estupenda de hacerlo y de ‘vender la moto’. ¿Cómo lo están haciendo? Ensanchando el puente, para que ya no ‘cuelguen’ los bebés de sus genitales. Ah bueno, entonces eso es una noticia genial. Pues no, no lo es.

Vamos por partes, el término ‘colgona’ es un término en el que hasta hace poco entraban todas las mochilas no ergonómicas del mercado, porque tenían en común que en todas ellas el bebé iba ‘colgando’ de su zona genital-suelo pélvico. Esto, a base del trabajo que hemos realizado las asesoras de porteo, infografías, imágenes, etc. ha calado, y, a día de hoy, ya muchas familias enseguida saben distinguir una ‘colgona’ de una mochila que no es colgona.

Entonces, la asociación de ideas para las marcas ha sido sencilla, si ensanchamos el puente y los bebés no cuelgan ya se ‘aceptará’ como ergonómica y todas estas familias que ya saben distinguirlo verán que los bebés no cuelgan, el resultado de su fórmula les augura muchos ingresos…

Error. Buena estrategia de márketing eso sí. La ergonomía va mucho más allá de que cuelguen o no los bebés, evidentemente si cuelgan de sus genitales no es ergonómico, pero aunque el portabebé les alcance de rodilla a rodilla puede no ser ergonómico.

¿Qué es ergonómico?

Rescato este fragmento del post que hicimos Porteo ergonómico – Parte 1:

La Asociación Española de Ergonomía define la ergonomía como ‘el conjunto de conocimientos de carácter multidisciplinar aplicados para la adecuación de los productos, sistemas y entornos artificiales a las necesidades, limitaciones y características de sus usuarios, optimizando la eficacia, seguridad y bienestar.’ Si aplicamos esta definición al porteo, para que éste sea ergonómico tendremos que tener en cuenta: la fisiología del bebé según la etapa de desarrollo en la que se encuentre, la fisiología del adulto porteador y sus características particulares, el centro de gravedad para conseguir un reparto del peso de forma equilibrada, etc. y serán a estas características a las que el portabebé tendrá que adaptarse para poder considerarse ergonómico. El portabebé (y no el bebé) tendrá que ser el que se adapte para optimizar la eficacia, seguridad y bienestar.

Es importante hacer un inciso en que no hay una regulación sobre el uso de la palabra ‘ergonómico’ por lo que, en muchos casos, portabebés que no se adaptan a las necesidades, limitaciones y características de los usuarios (bebé y/o adulto) son comercializados como tales. Debe tenerse en cuenta también que cualquier portabebé ergonómico si no es utilizado de forma correcta puede dejar de serlo para el bebé, el adulto o para ambos.

Por lo que, un portabebé será ergonómico cuando se adapte a las diferentes etapas del bebé y no tenga que ser el bebé el que se adapta al diseño/patrón que han decidido hacer las marcas, sobretodo en bebés que todavía no se sientan solos, el portabebé ergonómico tendrá que:

    • Respetar la curvatura de la columna vertebral del bebé, dando soporte pero no ‘aplanando al bebé’ contra el porteador ni utilizando tejidos rígidos que no tengan adaptabilidad. Un tejido con adaptabilidad es un tejido que al ponerlo encima de nuestra mano tiene caída y ‘nos marca’ la forma de nuestra mano. Si se queda tieso como una tosta de pan, no es adaptable.
    • Tener la posibilidad de ajustar punto por punto. No se trata solo de apretar el bebé hacia el cuerpo del porteador para que el bebé no se escurra dentro del portabebé y tome posiciones no seguras, se trata de darle soporte, sujeción, punto por punto, sin aplanarle.
    • Permitir que el bebé bascule la cadera de forma adecuada, apuntando el periné hacia el porteador y no su pubis. Se ha usado mucho el término ‘posición en ranita’, pero no se trata de que la ranita esté atropellada (es decir, abrir solo piernas y punto), es más bien la posición de una rana a punto de saltar (rodillas muy altas, culo ligeramente metido hacia adentro).

via GIPHY

 

  • Que el puente sea ajustable, sí, AJUSTABLE al tamaño del bebé y a la apertura de cadera que tenga en ese momento (recuerdo que estoy hablando de bebés que todavía no se sientan solos). Pero no solamente ajustable a ‘saltos’ que haya marcado la marca, lo ideal, lo óptimo, es que pueda ajustarse de forma milimétrica. Las características en la combinación tamaño-grado de apertura de la cadera son muy variables de un bebé a otro, por lo que, un puente ‘fijo’, preformado, que no permita ajuste no será ‘ergonómicamente óptimo’. ¿Pondrías a un bebé de un mes sentado? No. No se recomienda. Su cuerpo, su columna vertebral, su suelo pélvico no está preparado para soportar su peso de esta forma. Si le colocamos en un portabebé aparentemente ergonómico porque tiene el puente más ancho y ya (que eso son las ‘colgonas camufladas’) el bebé va a ir sentado, y lo único positivo que podemos sacar de eso es que al menos, no irá colgando de su zona genital.
  • Además de todo esto, el portabebé para que sea ergonómico debe adaptarse también al porteador de forma ergonómica, a su fisiología, teniendo en cuenta el reparto del peso, los ajustes para que el peso no quede alejado de su centro de gravedad. Esta parte tampoco se suele tener en cuenta en este tipo de mochilas no ergonómicas.

Varias marcas llevan ya un tiempo ensanchando el puente de las mochilas en un intento de poder decir/promocionar que su modelo XXX no es una ‘colgona’. Y nosotras, las asesoras de porteo, seguimos difundiendo que la ergonomía no solo se trata de ensanchar el puente.

Es de escándalo, y eso es lo que está ocurriendo esta semana en el sector, cuando un referente del porteo se asocia con una de estas marcas y empieza a cambiar todo su discurso para apoyar la ergonomía de esa ‘colgona camuflada’. No conocemos los motivos que llevan a alguien a esa falta de ética y profesionalidad, aunque, tenemos nuestras hipótesis.

Para evitar que engañen a más familias con estas ‘colgonas camufladas’ os dejamos varios enlaces a nuestro blog en los que profundizamos más sobre porteo y ergonomía:

Porteo Ergonómico. Parte 1

Porteo Ergonómico. Parte 2.

¿Quieres ayudarnos a difundir el porteo ergonómico? Comparte esta entrada para que llegue al mayor número posible de familias.

Jeni Rodríguez
Mamá de Bruno (2011) y Max (2015). Porteadora por pasión y profesión. Asesora de porteo certificada. Consultora de porteo para empresas. Emprendedora y creadora de Monetes, un espacio de Maternidad y Crianza Respetuosa.

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