¿Cómo tengo que lavar mi portabebé?

Una consulta muy frecuente que nos hacéis al comprar vuestro portabebé es cómo debéis lavarlo. Es una pregunta muy acertada, porque cuidar bien el portabebé es fundamental para alargar su duración. Hoy queremos sacaros de dudas aclarando las pautas generales del lavado de cualquier portabebé y dando algunos consejos particulares de ciertos portabebés en concreto que requieren algunas puntualizaciones.

El primer consejo que queremos darte es que laves el portabebés antes de usarlo. Es una cuestión de higiene. El portabebé ha pasado por muchas fases desde su fabricación hasta que llega a tus manos. Muchas personas lo han tocado, ha estado almacenado en diversos sitios, ha sido transportado, el tejido, en origen, también ha vivido diversos procesos, etc. Todo eso ha podido ensuciar el portabebé y lo mejor es quitarle la suciedad, ya que en él vas a colocar a tu bebé, un pequeño que acaba de llegar al mundo y que tiene la piel delicada y el sistema inmunológico sin desarrollar.

Hay más razones que nos llevan a aconsejarte que lo laves antes de usarlo (de verdad, es importante hacerlo). Una de ellas es quitarle el apresto, o, al menos, una parte. El apresto es un proceso al que se le somete a los tejidos para que tengan más consistencia, pero esto puede hacer que nuestro portabebé esté demasiado rígido y sea menos manejable. Al lavarlo, pierde parte del apresto y se suaviza, siendo más fácil colocarlo. Además, un primer lavado ayuda a fijar las fibras, proceso importante, sobre todo, en portabebés de tejido de fular, que pueden verse deteriorados con el uso si no se le hace este primer tratamiento.

En el caso de algunos portabebés artesanales y/o de tela wax (tejido que conocemos como ‘africano’) conviene hacer un primer lavado para terminar de fijar los colores. En este caso, te proponemos que hagas un pre-tratado al portabebés y lo dejes en remojo en un barreño grande con un par de tazas de vinagre blanco. Si no lo haces, corres el riesgo de que destiña el resto de la ropa en la lavadora. Después de ese tratamiento, lo escurres, lo metes a la lavadora y los colores quedarán definitivamente fijados.

Una vez dejado claro que conviene que laves el portabebé antes de usarlo, vamos a seguir con unas pautas generales para saber cómo lavarlo y cuidarlo al mismo tiempo. Pero antes, un inciso: lee las instrucciones del fabricante. Lo que te vamos a recomendar aquí son pautas generales, pero puede que tengas un portabebé de tejidos muy delicados, como la lana o la seda, que requieran mucho más cuidado y una forma de lavarlos muy determinada. Vamos con los consejos generales:

  • Lavado suave y a baja temperatura: pon un programa que no lleve mucho centrifugado. Puede servir el de tejidos delicados o el que simula el lavado a mano. Con un lavado a 30º es suficiente. ¡Cuidado! porque algunos tejidos pueden encoger a altas temperaturas.
  • Usa detergente líquido o nueces de lavado: el detergente en polvo puede dejar residuos en la tela y resultar menos manejable. Las nueces de lavado son también una opción, ya sea metiéndolas directamente en el tambor de la lavadora (siempre metidas en una bolsita de tela) o haciendo jabón líquido con ellas.
  • No uses suavizante: desgasta los tejidos y deja residuos.
  • No lo seques al sol: si lo secas a la sombra evitarás que se quede rígido y estará más manejable. Te recomendamos que lo tiendas en horizontal (estirado encima del tendedero por ejemplo).

Y ahora vamos con algunas recomendaciones particulares que tienen algunos portabebés en concreto:

MOCHILA ERGONÓMICA

Para lavarla de forma adecuada y además protegiendo costuras y cierres métela dentro de una funda de almohada con todos los broches cerrados. Y sigue las instrucciones del fabricante, o si no las tienes y el tejido no es especial (no tiene seda, ni lana…) con un programa corto de lavado y una temperatura de 30ºC será suficiente.
Si la mochila presenta alguna mancha localizada intenta eliminarla primero frotando con un poco de detergente.

BANDOLERA DE ANILLAS

Protege las anillas con un calcetín, protegerás el tambor de la lavadora de los golpes de las anillas ;).
Procede según las instrucciones que indique el fabricante, y si no las tienes y se trata de un tejido que no es especialmente delicado (no tiene seda, ni lana…) lávala como indicamos en este post, 30ºC, lavado suave/programa corto y con un detergente que no deje residuos (puede valer el mismo que utilices para la ropa del bebé).

FULAR TEJIDO

Las pautas de lavado para fular tejido, sirven también para otros portabebés elaborados con este tipo de telas, ya sean bandolera, mei tai o mochila.
Insistimos en que aquí el primer lavado es muy importante para fijar fibras y que te puedes encontrar materiales muy delicados, como la lana o la seda que requieran un cuidado especial.

Además, el tejido de fular es conveniente que se planche. Las arrugas pueden hacer que el tejido no se comporte igual a la hora de tensar. Ha de hacerse con vapor y con la plancha no muy caliente.

PROTECTORES DE TIRANTES

Una vez ya estés utilizando tu mochila, la zona que más suele ensuciarse y coger mal olor es la zona de los tirantes que los bebés chupan. Para evitar tener que lavar la mochila entera solo por ese motivo te recomendamos utilizar protectores de tirantes que el bebé podrá chupar con seguridad y son muy fáciles  de poner y quitar para poderlos lavar sin tener que lavar la mochila entera.

¿Y tú, tienes algún truco para el lavado de tu portabebé o para protegerlo de la suciedad?

Mamá de Bruno (2011) y Max (2015). Porteadora por pasión y profesión. Asesora de porteo certificada. Consultora de porteo para empresas. Emprendedora y creadora de Monetes, un espacio de Maternidad y Crianza Respetuosa.

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Mamá de Bruno (2011) y Max (2015). Porteadora por pasión y profesión. Asesora de porteo certificada. Consultora de porteo para empresas. Emprendedora y creadora de Monetes, un espacio de Maternidad y Crianza Respetuosa.

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