Portear en verano: calor y portabebés

Por fin ha llegado el calor y parece que para quedarse ya una temporadita :P. Y han empezado a llegarnos muchas consultas sobre qué hacer este verano para poder seguir porteando sin acabar deshidratados o cociditos por el calor. Vemos a diario familias que ven cómo sus bebés están en brazos muchas horas al día, pero que, con las altas temperaturas, acaban chorreando e, incluso, con malestar.

En primer lugar, sentimos deciros que portear da calor. Sí, es algo que no podemos evitar, aunque sí minimizar. Y, en realidad, portear no es lo que da calor, sino el contacto entre los cuerpos y el esfuerzo de llevar un peso extra. De hecho, si tienes un peque de menos un año, que aún no camina, pasarás mucho tiempo con el bebé pegado a ti, ya sea con o sin portabebés, y pasando unos buenos calores. No vamos a poder ofreceros ninguna solución para estar fresquitos con los 40 grados que se alcanzan en muchas zonas de España en verano (o más!). 

Hasta que lleguen los portabebés con aire acondicionado como extra os ofrecemos diferentes trucos para mantenernos lo más fresquitos posible y minimizar estos sudores veraniegos cuando porteamos y una selección de portabebés que son más adecuados para este clima. También tenemos un post anterior con 10 consejos para portear en verano:

  1.       Poca ropa, fina y de materiales no sintéticos

Poca ropa es mejor que nada de ropa. Dos cuerpos en contacto piel con piel tienden a sudar mucho, por lo que, lo ideal es que, en las zonas en las que haya contacto, llevemos prendas frescas y ligeras, de fibras naturales, como el algodón. Trataremos de huir de tejidos que lleven poliéster y elastán, ya que le restan traspirabilidad a la prenda y sudaremos más.

Las zonas que no entran en contacto tan directo, como las piernas o los pies, mejor llevarlas al aire. No hacen falta ni calcetines.

  1.       Muselina de rescate

Hay peques que sudan mucho por la cabeza y justo esa parte nos queda sobre nuestro pecho. En veranos, es fácil que, vistiendo con una camiseta de tirantes, haya contacto directo piel con piel. En esos casos, llevar una muselina pequeña para ponerla entre ambos cuerpos, es una buena solución.

  1.       Hidratación

Como ya hemos comentado, portear da calor, y cuando pasamos calor sudamos y perdemos líquido de nuestro organismo. Así que es muy importante que adulto y bebé estemos bien hidratados. No olvides llevar una botellita de agua en tu bolso o mochila y, si tu peque toma pecho, ofrécele con más frecuencia para que esté bien hidratado. Lo ideal es beber antes de que tengamos sed.

  1.       Protegeros del sol

Sobre todo si el bebé es menor de 6 meses, es importante que paséis el mayor tiempo posible a la sombra. Si quieres profundizar más en esto, pásate por esta entrada del blog y esta en las que encontrarás más información.

  1.       Portabebés frescos

Antes de entrar a hablar de los tipos de portabebés más convenientes para el verano, hablemos del tejido de éstos. Siempre serán más transpirables los portabebés de tejido de fular, muchos suelen ser de algodón 100%. Pero también los encontrarás de bambú, lino o cáñamo, por ejemplo, que son materiales especialmente frescos. 

Los portabebés confeccionados con loneta, que tengan acolchados rellenos con poliéster o que sus fibras contengan elastán, son menos transpirables y, por tanto, dan más calor.

Vamos ya a hablar en concreto de lo portabebés más frescos, que mejor solución nos pueden dar en los días más calurosos.

Opciones de portabebés más frescos:

Bandolera (desde el nacimiento hasta el final del porteo)

Es el portabebé veraniego por excelencia. Con ella, al bebé sólo le cubre una capa de tela y al porteador le queda libre todo un costado y el hombro contrario. Por la espalda del porteador, también hay una sola capa de tela y no hay nada que rodee su cintura.

Además de las bandoleras de tejido de fular, que suelen ser de algodón, puedes optar por otros tejidos como el lino, que da más sensación de frescor. También son más frescas, aunque ofrecen menos soporte, las telas wax, de estampados africanos, y la gasa de algodón. Para bebés pequeños son muy buena opción.

Las bandoleras de tejido de fular, como las de Hoppediz, vienen ya muy blanditas para utilizar desde el momento en que abres la caja. Otras bandoleras, como las de lino y las de gasa requieren ‘doma’, son más ásperas y ‘tiesas’ al tacto recién estrenadas pero con un poco de uso quedan ya blanditas y amorosas. Si quieres acelerar el proceso de doma: lávala, retuércela, trénzala, hazle nudos, ponla en el sofá o sillón en el que te sientas, úsala (aunque te cueste más ajustar las primeras veces)…y verás que en un abrir y cerrar de ojos tienes una bandolera de un tejido muy manejable entre las manos 😉

También tienes las bandoleras de malla, de la marca Fil’Up – que nos llegan en la primera semana de julio 😉 . No hay bandolera más fresquita probablemente. Aunque se puede usar desde el nacimiento, para utilizar con recién nacido no es un tejido tan blandito/suave como el tejido de fular por ejemplo, pero es una opción perfecta para lugares más cálidos (estoy pensando en el sur de España sobretodo) o si somos muy calurosos.

Puedes ver cómo se utiliza la bandolera de anillas en este vídeo y también trucos/errores más habituales en este otro vídeo.

Y no nos olvidamos de la bandolera de agua. Un portabebés que nos permite bañarnos en la playa o la piscina con nuestro peque, sin que el tejido coja mucho peso al absorber el agua y que se seca con rapidez. Se puede usar desde el nacimiento y hasta los 15 kg aprox. (con 15kg tiene bastante buen soporte todavía). Al ser de un tejido sintético no la recomendamos como bandolera de uso principal (tiene la transpirabilidad de un bañador) pero es ideal para el agua 😉

Fulares de tejidos frescos (diferentes edades según modelo)

El tejido de fular de algodón es siempre más transpirable que una loneta de mochila, por ejemplo. Pero lo cierto es que los nudos más habituales suelen llevar dos capas de tela en la espalda del porteador (si aún porteas delante; a la espalda cambia la cosa). En el caso de querer utilizar un fular, te aconsejamos los de tejidos más frescos (algodón, lino, bambú) y anudados con una sola capa de tela sobre el bebé, como son la cruz envuelta o el nudo canguro. Éste último, es de los más frescos porque puede no llevar nada de tela rodeando la cintura del porteador  y tiene los laterales más abiertos que otros anudados. 

Si tu bebé es pequeño (menos de 9 kg, aproximadamente), puedes llevarle en fulares elásticos o semielásticos. No son los más frescos porque, para que tengan esa elasticidad, llevan elastán (o similar), lo que le hace menos transpirables. Sin embargo, en el mercado hay opciones muy ligeras, de tejidos muy finos y frescos, como son los fulares Aura (de viscosa de rayón) y Hana (de bambú y algodón)

Mochila, Mei tai y Onbuhimo (diferentes edades según modelo)

A priori, las mochilas y mei tais suelen darnos bastante calor en la zona de los acolchados de cinturón y tirantes, ya que van rellenos de poliéster. Sin embargo, en el caso de las mochilas, toda nuestra espalda queda al descubierto, sin ninguna capa de tela. Lo cierto es que rodear la cintura suele dar mucho color porque es una zona en la que tenemos grasa que protege los órganos y, en contacto con un cinturón, sudamos con mucha facilidad.

Optaremos por las mochilas o mei tais más ligeros, como Fidella Es una de las mochilas más fresquitas. Todas las de tejido de fular más conocidas (Buzzidil, Emeibaby, Fidella…) son mochilas más frescas que las que están hechas con loneta o materiales sintéticos. En el caso de Fidella, además, el acolchado de los tirantes y del cinturón es más fino y menos denso, lo que hace que sea la opción más fresquita en mochilas también para el porteador. Ahora, la Fidella Fusion Toddler 2.0 (la de la foto con Max de 3 años) tiene los tirantes algo más acolchados que la anterior versión, consiguiendo un mejor soporte pero manteniendo la flexibilidad, adaptabilidad y ligereza del acolchado de la marca. La mochila Fidella Fusion la encontrarás en 2 tallas diferentes: Baby (0-18 meses) y Toddler (3 meses a 4 años aprox).

La mochila Caboo DX Go  es una  opción también a tener en cuenta, sobretodo si buscamos un portabebé para utilizar de forma puntual y no necesitemos un acolchado más robusto. Es una mochila especialmente ligera, ocupa muy poco espacio al plegarla, y es apta para bebés que ya se sienten solos. Hay que tener en cuenta que, aunque ofrezcan un soporte muy bueno la ligereza hace que sean mochilas con algo menos de soporte cuando ya porteamos a peques ‘mayores’ a partir de 12/15 kg, ¿qué significa eso? que llegados a ese peso, si porteamos de forma habitual mucho tiempo seguido tendrá tendencia a resultarte menos cómoda que una mochila con acolchados más robustos en hombros y cinturón.

Si todavía queremos liberarnos más, tanto del calor como del espacio que ocupa, reducir el impacto en nuestro suelo pélvico, de llevar peso…el Onbuhimo es una excelente opción. Se trata de un portabebé de origen asiático, parecido a una mochila ‘sin cinturón’. Se puede utilizar desde que el bebé se siente solo y hasta los 4 años aprox (Buzzibu y Fidella).

Y ¿sabéis otra ventaja que le veo al Onbuhimo? Al prescindir de cinturón nos deja lucir esas prendas o vestidos en todo su esplendor 😜, no tenemos porque renunciar a la estética al portear 😉

Tonga: el ayudabrazos (a partir de 6 meses)

No es un portabebés como tal, sino un ‘ayudabrazos’ que te permitirá cargar con tu hijo o hija de manera más cómoda en ratos cortos. Sin duda, Tonga Fit se ha convertido en el ‘ayudabrazos’ más demandado. Se trata de una malla de algodón trenzado muy resistente, que se coloca bien desplegada sobre el hombro del porteador. Ocupa muy poco espacio y se seca con rapidez, por lo que es ideal para bañarse en la playa o la piscina.

Además de la ligereza del tejido, cabe en un bolsillo, por lo que es el portabebé perfecto para llevar siempre encima y ayudar a repartir de una forma mucho mejor el peso del peque cuando nos pide brazos. De sube y baja rápido, requiere de una mano del adulto en la espalda del bebé o cerca para ayudar a equilibrar (sobretodo a los más peques) pero mejora mucho el reparto de peso en nuestro cuerpo comparado con llevar en brazos.

Siempre digo que el Tonga, es ‘el último portabebé’. Si porteamos hasta que el niño nos deje de pedir brazos seguramente, al final de esa etapa, cuando piden brazos de forma muy puntual tener el Tonga en el bolso nos salvará de más de un apuro. Aunque el máximo indicado es de 15 kg se puede utilizar sin problema con 20kg (y seguramente algo más).

Otro ‘must’ para nuestro ajuar de portabebés 😉

Como madre de un niño nacido en pleno agosto y plena ola de calor hay que tener en cuenta también que los bebés nacidos en verano están muchas veces expuestos a cambios bruscos de temperatura (ventiladores, aire acondicionado, exterior…). En bebés recién nacidos (salvo indicación expresa de personal sanitario) debemos evitar estos cambios bruscos de temperatura por lo que mantener en contacto al bebé y el porteo le protegerá de estos cambios bruscos (sobretodo del aire acondicionado y ventiladores).

Y recuerda, siempre, sea la época del año que sea, el bebé necesita tu contacto para sentirse seguro y protegido, esperamos que con estas medidas puedas llevar mejor este calor que ha tardado en llegar pero parece que viene con fuerza!

Written by 

Mamá de Bruno (2011) y Max (2015). Porteadora por pasión y profesión. Asesora de porteo certificada. Consultora de porteo para empresas. Emprendedora y creadora de Monetes, un espacio de Maternidad y Crianza Respetuosa.

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